SOCIEDAD
¿De qué raza somos los hispanos en Washington?

Alexis Murray
Junio 25, 2020
¿De qué raza eres? Algunos dirán que son hispanos, mexicanos, colombianos, guatemaltecos. Pero la pregunta no es qué idioma hablas o de qué país eres. La pregunta es sencilla: ¿De qué raza eres?
Los que viven en Estados Unidos están acostumbrados a que les pregunten si son blancos o negros o asiáticos, afroamericanos o isleños del Pacifico ¿Y qué sucede cuando no te identificas con ninguna de estas razas?
Si pensabas que “hispano y latino” era lo mismo, pues no, no es lo mismo, aunque la mayoría de los que hablamos español en WA, somos ambos. Y si pensabas que ser hispano significa tener un color trigueño o tener una piel blanca pero no tan blanca como la de un caucásico, déjanos despejarte esa duda: El ser hispano o latino no tiene nada que ver con tu raza. Tú puedes ser blanco, negro, de ojos achinados, pelirrojo, indígena puro o simplemente tener una mezcla de razas en tus genes y -aun así- seguir siendo hispano.
Esta realidad es a veces difícil de comprender para las autoridades de Estados Unidos. Los primeros españoles blancos se mezclaron con nuestros indígenas y luego, los negros del África se mezclaron con nuestros mestizos. Y luego los chinos, los japoneses, los indios y árabes se mezclaron con los nuestros y así sucesivamente ¿El RESULTADO? Que los hispanos somos de todas las razas todas.
Tú te autodefines
Según el Instituto Cervantes, más de 400 millones de personas nacimos en países donde el idioma oficial es el español, y de esos el 10% vivimos en Estados Unidos. La mezcla de razas en nuestros países es nuestra riqueza. Sintámonos orgullosos de ello.
El racismo en Latinoamérica, aunque existe, es considerablemente más bajo que en algunos países desarrollados. En una familia conviven felices el tío blanco, el primo negro, la abuela mestiza, la mamá de rasgos asiáticos y todas estas mezclas de razas que nos convierten en multirraciales.

Para la investigadora Ana González-Barrera de Pew Research Center, la complejidad de la población latina y cómo se definen racialmente sus miembros podría deberse a que los hispanos y latinos provienen de más de 20 países. Personalmente pienso que cuando éramos niños no nos enseñaron a definirnos según nuestra raza y, es obvio que, en Estados Unidos, siendo el país con más inmigrantes del mundo, el tema de la raza de sus habitantes es primordial.
Sin embargo hay un problema: Hay un CENSO que llenar y una pregunta que muchos no saben cómo contestar. A la pregunta ¿eres hispano o latino? La respuesta es SÍ. Y a la pregunta ¿cuál es tu raza? Ahora es el momento preciso para “autodefinirte”.
Si te consideras blanco, aunque tu piel no sea tan blanca como la de un caucásico europeo, marca el casillero de BLANCO. Si piensas que eres negro, aunque algunos te digan que no tu piel no es tan oscura como otros, marca el casillero de NEGRO. Si llevas en tu sangre la mezcla de varias razas, marca el casillero de OTRAS RAZAS. Y si te consideras indígena y estás orgulloso de tus ancestros, marca también el casillero de OTRAS RAZAS. Nadie puede decirte qué raza eres. Nadie… Tú eres libre de decir a qué raza perteneces.
¿De qué raza somos los hispanos en WA? No lo sé. Tampoco lo sabe el Gobierno de este país y de ahí la importancia del CENSO y de que cada uno de nosotros nos autodefinamos.
Mi madre es blanca, mi padre era mestizo. Uno de mis abuelos era negro y mi otro abuelo descendiente de indígenas. Yo tengo ojos verdes y achinados. Cuando voy a algún sitio me preguntan si soy filipina. No sé a quién saqué los ojos “rasgados”. Quizás a la familia de mi abuela descendiente de pescadores. Pero yo soy mestiza. Feliz de ser mestiza. Orgullosa de todas las razas todas.